Es que ya no ladrás
ni caminás
con seguridad,
ya estás anciana.
Buena compañía
después de tanta desazón de un día,
te quiero mucho y no sé que haría sin tu imagen
cuando las amigas fallan y se me alarga el día.
No sé si podré reemplazar tu ser
por otra compañía,
pues tus dulces ojos acarician mi alma en pena.
Sólo Dios sabe cuánto te alargará la vida.
Yo pretendo darte mi amor hasta que Él lo decida.
Gracias, gracias por estar conmigo de noche y de día.
Aunque solo hayas estado conmigo tres años
es como si te tuviera desde que fuiste parida.
Mona
No hay comentarios:
Publicar un comentario