Te conocí siendo una niña;
no te tomaba pero te cebaba y
me ponía contenta cuando me salías bien.
Crecí y te probé, me gustaste.
Estuviste conmigo en buenos y malos momentos.
Cuando estaba en familia,
cuando estaba con amigos
y hasta cuando estaba sola,
siempre fuiste fiel y muy buen compañero
Hoy seguís estando al lado mío
en un lugar donde no quiero estar
pero en que debo estar.
Te sigo compartiendo.
Me encanta cebarte
y que me digan “qué rico mate”
Cuando no te tomo, te extraño.
Me levanto y me acuesto con vos.
Te cuido y te aprecio
Te tomo caliente, frío y de jugo.
No me abandonaste nunca.
Y porque me gustás y mucho
creo que nunca voy a dejarte.
Emily
No hay comentarios:
Publicar un comentario