jueves, 3 de diciembre de 2009

La objetivización de los peces

Se compró la pecera tan ansiada. Su esposa e hijos se pusieron muy contentos.
Poco a poco empezó a descuidar a su esposa, pasaba horas contemplando a los peces. Se compro libros que hablaban sobre las branquias. Poco a poco descuidó su trabajo, todo era un caos alrededor de él. Francisco miraba la pecera todo el tiempo y pronto perdió su familia y su empleo. Pero seguía contemplando a los peces. Un día le empezaron a salir branquias. Poco a poco se fue transformando y terminó por convertirse en un pez. Cuando lo estuvo totalmente, se tiró a la pecera, Era un pez muy raro pero feliz.

Ernesto

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