Siento una soledad desesperada,
siento el tiempo nefasto, criminal,
siento las gotitas de sangre que fluyen por mi cuerpo
y me deshacen en un ocaso.
Siento el fluir de lo eterno
y que estoy muerto sin vos,
y que el tiempo pasa más lento.
Es gradual. Son gotitas de clepsidra
que no terminan de transcurrir.
El tiempo es inhóspito,
es el desierto de mi cuarto.
Sin vos, me ausento.
Y aunque estemos ausentes los dos
te recuerdo como a un amor imposible,
que llega del alma
pero que me tiene apasionadamente enloquecido
porque soy un poeta
y no un amante.
Gastón Marcio (poema publicado en Revista Virtual, Vuelo 21)
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